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El presidente aprovecha la pandemia para aumentar su poder. La tentación autoritaria es fuerte en un presidente ambicioso que no tiene límites. Sin embargo, los diputados de Morena, entre ellos el polémico Porfirio Muñoz Ledo, no parecen haber caído en la trampa y junto con los partidos de oposición – PRI, PAN, PRD, MC – le han puesto un obstáculo a la intención del mandatario hasta ahora. Lo que vemos es lo siguiente:

1. El desgaste político de MORENA frente al COVID-19.– los diputados y los dirigentes de sus bancadas, pueden observar la amenaza de la pandemia para restarle prestigio y legitimidad a su nuevo partido, además de cargar el costo político de gobernar, por eso han comenzado a actuar por cuenta propia.

  1. Morena: rencillas internas y reacomodo político.– para nadie es desconocida la trifulca política que hay por la dirigencia del partido mayoritario actual en México, lo que ha hecho la pandemia es distraer la política nacional por la política de salud y eso permite que las fuerzas se muevan con mayor “libertad” en torno a sus propios intereses.

3. Se abre el espacio político de la oposición.

Otra de las consecuencias de la pandemia en lo político, es que por fin AMLO ha dejado de ser el protagonista y quien impone la agenda gubernamental. El COVID-19 impone la agenda de los medios, tanto a nivel mundial como nacional; el virus impacta en las noticias financieras, de servicios de salud y por supuesto de intercambio de poder.

Por eso, es que este pequeño resquicio puede ser la oportunidad de que los partidos de oposición, desde sus bancadas en el congreso, recuperen el aliento político y puedan salir adelante.

4. La lucha por el presupuesto abre nuevas aristas, no sólo la propuesta de los gobernadores para un reparto equitativo, sino ahora el control del ejecutivo por medio de un gasto discrecional y sometido a la voluntad presidencial más que a las necesidades reales de la población. Ya vimos cuando el Banco de Mexico inyecto liquides al mercado con 750 mil millones, el presidente reviro y dijo que no era patrimonio suyo sino de todos los mexicanos, bien podríamos decirle lo mismo al presidente.

En suma, esta puede ser una pequeña victoria en solo una batalla de la guerra por venir. Si la pandemia avanza y desborda la economía la iniciativa presidencial será más urgente que nunca o bien, este revés lo puede cambiar a su favor, culpando a la oposición por que le impidió cambiar el presupuesto “a tiempo” para evitar el hundimiento de la economía. Por eso, es tan importante que los partidos de oposición logren un acuerdo en el congreso que permita modificar el presupuesto, garantizando el control constitucional del mismo y a la vez posicionando la discusión pública a su favor.

Espero que lo hagan pronto.