Imagen Cortesía de Coconuts

Hace unas semanas el ex-primer ministro británico [Tony Blair,] propuso que Gran Bretaña (quien dirige el G7) promueva la idea del pasaporte COVID (Covid Pass). Su proyecto es un documento estandarizado, un sistema digital capaz de verificar el estatus de su poseedor en cualquier parte del mundo, con solo escanear un código QR. Un documento actualizado en tiempo real sobre la vacunación contra el COVID-19. Esta herramienta es muy diferente a los pasaportes tradicionales, ya que involucra una homologación de los procesos digitales para compartir información, infalsificable y actualizadle en tiempo real sin necesidad de ir al consulado o embajada para renovarse.Este actualización del status del poseedor – vacunado recientemente – debe intercambiar datos privados sobre vacunación que tengan los ministerios de salud nacionales y que pueda ser consultado por cualquier otra oficina de migración en el mundo.
En este sentido, se identifican dos grandes desafíos para las administraciones públicas en los próximos meses. Un primer reto sería: ¿Cómo lograr un pasaporte con un estándar tecnológico aceptado por la mayoría de los países del planeta? El segundo desafío sería el problema de la actualización permanente y en tiempo real: ¿Qué tecnología permite una actualización instantánea con seguridad de datos personales e infalsificable?

Para responder al primer desafío se requieren cambios en las organizaciones públicas como los siguientes:

  • A nivel internacional
    • Establecer una regulación para que el pasaporte tenga los indicadores de salud y los estándares de seguridad y tecnología para compartir datos cómo los del pasaporte.
    • Establecer una medición COVID-19 vacuna o grado de salud que permita el tránsito internacional (Cuantos meses o días deberá estar protegido el poseedor; indicar si tuvo el virus, etc)
    • Definir las posibles sanciones a los viajeros que no lo cumplan, en el caso de pérdida o de incumplir los limites de salud.
    • Definir la tecnología que sea aceptada por todos los países y pueda ser consumida por ellos, además de implementarla en corto tiempo para evitar nuevamente una escalada del virus.
  • Al interior de cada país se requerirá:
    • Adaptar la oficina de pasaportes de acuerdo a los nuevos estándares internacionales.
    • Vincular la base de datos de las oficinas de relaciones exteriores con la secretaria de salud.
    • Desarrollar una tecnología que sea interoperable entre ambas organizaciones o departamentos con la respectiva protección de los datos y la inviolabilidad del sistema.
      Para responder el segundo desafío, la solución más viable y posible es utilizar la plataforma blockchain para garantizar que ningún gobierno tenga acceso a la base de datos y pueda ser imparcial, autónomo e independiente el pasaporte, garantizando así la seguridad de los datos de salud y protegiendo la información personal de los usuarios.
      El uso de Blockchain es una tecnología de bajo costo, accesible para cualquier país y garantizaría que no puede hackearse por los ciudadanos, criminales o gobiernos de los países. Ya que el registro en la cadena de bloques con marcas tiempo impide cualquier alteración y garantiza una consulta inmediata.

Como toda tecnología, tiene la desventaja de que si existe algún error puede impedir que una persona viaje o quede varada en algún país. Además de que la actualización de estos datos puede tomar al menos varias horas e incluso días dependiendo del poder de cómputo.
En este sentido, para lograr una mayor rapidez la tecnología de blockchain se puede combinar con alguna herramienta de Inteligencia Artificial – Sistemas expertos, aprendizaje automático, etc – que esté disponible y lograr así varias objetivos: mejorar la velocidad de la actualización de los datos, así como identificar patrones sospechosos de virus futuros, movimiento de personas y generar alertas de enfermedades o pandemias futuras.
Otra desventaja del pasaporte COVID-19 con blockchain, es que promueve la idea de vigilancia masiva de las personas, además en temas de salud vulnera su privacidad y su intimidad al saber dónde estarán cada momento y si están vacunados.
No cabe duda que una de las consecuencias directas de la pandemia será la paulatina transformación de muchos procesos y actividades de la administración pública en el mundo. Tony Blair tiene razón: El enfoque debe ir más allá de lo que normalmente podría considerarse”posible”. Los políticos no tienen más remedio que mejorar su juego y hacer lo que es “necesario”.